lunes, 20 de abril de 2020

¿Realmente nos conocemos?Dinámica para trabajar el autoconocimiento

Buenos días,  en esta ocasión esta entrada está dirigida a familias, menores y centros educativos para que la realicen en sus casas. 

Importante es trabajar las actividades académicas pero tampoco podemos olvidar que está situación excepcional en la que nos encontramos también debemos trabajar la cohesión familiar y sobre todo el conocimiento de pensamientos, actitudes y creencias de quiénes nos rodean o con quién estamos compartiendo ahora mismo el confinamiento.

No necesitamos nada más que un folio, rotuladores de varios colores (que no hay rotuladores pues bolígrafos o lo que tengamos a mano)

¿ENTONCES QUE VAMOS A HACER?

Vamos a dibujar en un folio un monigote como el que se detalla a continuación, pero cada persona debe elegir un color diferente, es decir no se pueden repetir ningún color ( ahora explicamos  el  por qué)

Una vez dibujado el contorno del muñeco (no se valorará las dotes artísticas de nadie eh) debemos pasarnos los folios de izquierda a derecha, dibujando en la cara la parte de la cara que mas nos llama la atención de la persona que ha realizado el monigote. Como cada persona tendrá un color diferente, luego sabremos qué nos ha dibujado, y por consiguiente que es lo que más le llama la atención de nuestra cara.
Una vez que quienes estén participando hayan pintado la cara procederemos a ir rellanando los apartados que están en cada lado, como por ejemplo, tres amores fundamentales, tres peores metidas de pata....
Cuando este todo terminado se pondrá en común y se hará un reflexión acerca de las respuestas dadas.

Es un buen recurso para el profesorado  ya que pueden descargar la imagen y para trabajar en familia
.

Dinámica para trabajar en familia o con amistades!!!


Esta actividad sirve para trabajar tanto grupal como individualmente . Es súper sencilla, y no se necesita material tan solo sinceridad!!!
Ahí va la explicación:
Nos sentamos donde nos podamos ver las caras (online también se puede hacer) y cada persona va eligiendo un número del 1 al 24.
Cada número representará una frase que deben contestar con la máxima sinceridad.
1.      Te sientes bien cuando...
2.      Te sientes herido/a cuando...
3.      Te cuesta...
4.      Te gustas porque...
5.      Una buena decisión que tomaste esta semana fue...
6.      Te sientes triste cuando...
7.      Tienes miedo cuando...
8.      Te sientes frustrado/a cuando...
9.      Te sientes querido/a cuando...
10.   Te sientes excluido/a cuando...
11.   Te sientes bien con mi familia cuando...
12.   Te sientes bien con mis amigos cuando...
13.   Te enfadas cuando...
14.   Lo que más deseas contar es...
15.   Te preocupa que...
16.   Tu mayor inquietud en el colegio/instituto es...
17.   Tu mayor preocupación con tu mejor amigo/a es...
18.   Cuando piensas en tu futuro, te sientes...
19.   Tu mayor deseo es...
20.   Tu objetivo principal es...
21.   El sentimiento más fuerte que tienes actualmente es...
22.   Quisieras que los adultos no...
23.   La última vez que lloraste fue...
24.   Si pudieras hacer otra cosa hoy, elegirías...

¿Que te ha parecido la dinámica? 

Deja tu comentario, diciendo cual ha costado más en responder, cual te sorprendió mas, cual cambiarías o cualquier reflexión que te haya sugerido la actividad.

miércoles, 15 de abril de 2020

¿ Cuál es el motivo de expulsión de quiénes acuden al proyecto?


Como sabemos, el sistema educativo se rige por el buen y correcto funcionamiento tanto del alumnado como del profesorado dentro de la institución educativa


Pero...¿qué pasa con aquellas personas que no cumplen las normas o alteran el correcto funcionamiento del aula?

Bueno... no todo es la expulsión, previamente existen varias alternativas. Una de ellas es que se le deriva al aula de convivencia, otra es intentar razonar y buscar que produjo la conducta, en casos leves puede si en el centro existe, que el servicio de mediación entre el alumnado lo resuelva, en otras ocasiones se les avisa con un parte de disciplina que según la gravedad o a la acumulación de estos, puede provocar la expulsión del centro. 

Las expulsiones se deben a múltiples motivos, desde pérdidas de puntos por un comportamiento inadecuado, por no obedecer las normas de convivencia del centro hasta agresiones a compañeros/as o algún miembro del equipo educativo.
Como ejemplo de reiteración de conductas contrarias a las normas de convivencia, nos encontramos por ejemplo, el uso del móvil, no sacar los materiales, no dejar trabajar al resto del alumnado o incluso comer chicle en la clase.

A continuación podremos observar en esta tabla una comparativa del motivo de expulsión desde el año 2015 hasta el 2019.




Como podemos observar, la mayor causa de expulsión durante estos 4 años ha sido la reiteración en un mismo curso de conductas contrarias a las normas de convivencia, es decir, la acumulación de partes o pérdida de puntos, pero lo que llama la atención es como cada año se produce un incremento de las injurias y ofensas, como puede ser amenazar "a alguien de que a la salida lo espera", cruce de insultos, mofarse o burlarse de alguien, etc, y que ya puede ser contra un compañero o compañera o contra alguna persona del equipo educativo.

Resaltar como en los dos cursos del 2017 al 2019 se produjo un despunte en cuanto al motivo de la sanción ya que vemos como el 30% en el año 2017-2018 y un 17,9% de las expulsiones se deben a agresiones físicas, lo que nos llama notablemente la atención puesto que rebela una mayor agresividad de los/as menores, en los que ya no se quedan en una simple amenaza si no que además imponen su fuerza física.

Estos datos nos permiten elaborar intervenciones más específicas en cuanto a resolución de conflictos, control de impulsos, tolerancia a la frustración... pero sobre todo centradas en el/a menor, ya que estas conductas no dejan de ser el fiel reflejo de que algo no va bien.


jueves, 9 de abril de 2020

Carta abierta al Sistema Educativo


Debido a la situación en la que nos encontramos, hemos tenido que adaptarnos a los cambios de un día para otro, literalmente, pero ¿cuáles son las trabas que nos estamos encontrando a la hora de desarrollar la actividad del profesorado?, todo de manera telemática.

Debemos pensar que en muchas casas, hay menores con desmotivación en las clases, que ya cuesta que hagan los ejercicios en el aula como para ahora lidiar con que lo hagan en casa. Si a eso le sumamos que:

- es probable que en muchas casas no cuenten con un ordenador (los móviles en muchas ocasiones suplen todas las carencias del día), según el INE en 2019 sólo el 80% de los hogares disponían de alguno,
- ¿quiénes cuenten con un ordenador y tengan varios hijos/as como lo reparten?,
-  más multiplicado por esos familiares que teletrabajan que también necesitan el ordenador para hacer su trabajo, porque es muy probable que la empresa no se lo haya facilitado

Por otro lado, no podemos olvidar que existen diferentes realidades dentro de las propias casas, analfabetismo hacia las nuevas tecnologías que hace que una actividad sea una auténtica batalla para subirla al Moodle o al Séneca, o las diferentes plataformas que cada profesor/a utiliza en función también de sus conocimientos. No debemos olvidar que quienes están en la casa no saben de todas las materias y surgen dudas… y ahora como le resuelvo esto yo a mi hija/o ¿?

Luego, que si no tengo impresora para poder hacer los deberes. Que, si el documento no se abre, que, si se envía en software abierto o en algún formato del que no tengo instalado el programa, que internet no tira, que el ordenador se bloquea porque es antiguo y no está actualizado o contaminado de virus … problemas que por mucho que estemos en la era de las nuevas tecnologías no están cubiertos ni mucho menos. Sólo el 57% de los usuarios de internet en 2019 indicaban saber utilizar un procesador de texto, bajando al 25% los que tenían conocimiento para modificar la configuración de algún software.

El profesorado se ha dejado la piel para poder afrontar esta situación de un viernes a un lunes, pero en este camino se están quedando las personas más vulnerables, ese alumnado absentista o quién se mantiene en expulsión del centro con bastante asiduidad. Los Servicios Sociales desbordados por que la situación lo requiere, pero quizás sin prestar tanta atención a este tipo de alumnado… Muchos de ellos/as cumplirán probablemente 16 años en el 2020 y zas ... fuera del sistema educativo sin más, sin orientación ni motivación para afrontar un nuevo curso.

Esta carta es una mera reflexión donde queremos poner de manifiesto lo que día a día nos estamos encontrando, desde el seguimiento que venimos realizando de aquellos menores con los que ya estábamos, pero que representan una pequeñísima muestra de lo que la realidad puede estar siendo.

Vistas de página en total